
El conflicto de los salones náuticos en Galicia.
Aunque la náutica deportiva en Galicia, al igual que en todos los países desarrollados, camina inexorablemente a su democratización y popularización impulsada por el creciente acceso al disfrute del mar del conjunto de la ciudanía y el advenimiento de una nueva clase empresarial en buena parte eficiente y sin complejos, el sector sigue presentando tics rancios y casposos por parte de personajes que aún entienden la náutica deportiva como reducto de clase y de privilegios que no se resignan a perder. El último episodio de esa mentalidad que aún pervive se ha manifestado en la reciente celebración de la feria NAU, heredera de un desaparecido Salón Náutico de Vigo que se había erigido como símbolo de la pujanza de un sector que ya debe ser considerado como muy relevantemente estratégico para Galicia.
Nuestro colaborador Manuel González Vázquez, profundo conocedor de las interioridades del asunto, nos revela en pocas palabras el transfondo de unos hechos que han confundido al público y que han supuesto un obstáculo más a esa claridad y transparencia tanto política como empresarial que demandan ciudadanos y consumidores y que es condición sine quanon para el desarrollo económico y nuestra definitiva instalación en la sociedad del bienestar.
Por Manuel González Vázquez
Hace algunas semanas pudimos conocer a través de los medios de comunicación las tensiones que se produjeron alrededor de la organización de Vigonáutica o NAU, el salón náutico que se celebra en Vigo. Algunos lectores quizá se hayan sorprendido con esta polémica que, dicho sea de paso, no es nueva en el sector, y que a la postre desembocó en un NAU 2008 mediocre donde fue clamorosa la ausencia de los grandes astilleros y marinas gallegos. Trataremos de exponer aquí, de manera resumida, las claves de lo que está ocurriendo con estos eventos.
El primer Salón Náutico de Vigo se celebró en mayo de 2001. Fue un modesto primer salón que en su segunda y tercera ediciones creció exponencialmente, hasta superar ya en 2003 al de Madrid. A ello contribuyó, sin duda, el entusiasmo de su entonces director, que supo rodear a la feria de un sinfín de actividades paralelas que la convirtieron en cita indispensable para el público. Queda en la memoria de todos, y a él hay que agradecérselo, las que quizá, antes de la salida de la Volvo Ocean Race, fueron las mayores paradas náuticas de la historia de Vigo y de Galicia, organizadas como fiestas de apertura de aquel Salón Náutico, y las conferencias de un sinfín de navegantes de elite, aventureros del mar, directores de documentales, especialistas, etc.
No obstante, y cuando el Salón Náutico de Vigo, después de años de trabajo, parecía saborear sus mejores momentos, surgieron problemas internos que acabaron desplazando a su director y, pasado el tiempo, haciendo surgir a la que hasta entonces era su socia, Ana Montenegro, como cabeza visible de una sociedad denominada Marina de Exposiciones, compuesta por miembros de la directiva del Real Club de Yates de Baiona. Lo que, por parte de algunas fuentes interesadas -y también con gran ruido mediático- se vendió entonces como graves problemas societarios, no fue ni más ni menos que la entrada en tromba de los viejos poderes náuticos del elitista club, con fortísimas maniobras de presión, en un proyecto largamente mimado y trabajado desde la nada.
Desplazado, pues, el fundador del Salón Náutico de Vigo, irrumpió esta Marina de Exposiciones con su nueva feria, NAU, y un criterio pura y exclusivamente economicista que desde el primer momento levantaría suspicacias en el sector. El carácter festivo que había acompañado al evento desde su inicio fue sustituido por una línea puramente mercantil de muy elevados precios y enorme soberbia en el trato. Las actividades paralelas tomaron un sesgo muy secundario, llegando a repetirse incluso intervenciones de conferenciantes que ya habían participado en los primeros años, y la parada naval jamás volvió a celebrarse.
No obstante, y cabalgando sobre un buen momento económico, y sobre la propia demanda que ya se había generado en el sector durante las tres ediciones del Salón Náutico, NAU también creció a buen ritmo y se convirtió en tres años en un salón importante, pero sólo era cuestión de tiempo que el conflicto del sector con sus organizadores saliese a la luz. Y salió con la creación de la Asociación Gallega de Industrias Náuticas ?AGEN-, arropada por su homóloga estatal y constituida por grandes, medianas y pequeñas industrias náuticas gallegas. Una asociación que, entre sus objetivos, se propuso organizar este año el salón náutico de Vigo, lo que obligó al Instituto Ferial de esa ciudad a sacar a concurso la organización.
Fue entonces cuando comenzó a aparecer en la prensa el conflicto que existía con la celebración de esta feria, aunque el IFEVI acabaría, tras largos debates, eliminando a AGEN de la carrera con el argumento de que carecía de experiencia en la organización de este tipo de eventos. Una decisión más que cuestionable, máxime teniendo en cuenta que la propia Marina de Exposiciones logró en su día entrar a concurso sin siquiera estar constituida, un hecho bien conocido por el IFEVI y que, extrañamente, AGEN no alegó para impugnar su eliminación como contendiente.
Posteriormente, el presidente de Pescanova, Manuel Fernández, que controla Yatesport, trató de postularse también mediante su empresa Hipigal, con experiencia en la organización de los concursos hípicos internacionales de saltos, y en colaboración con Eventos del Motor, organizadora entre otros del Salón del Automóvil. En este caso tampoco había excusa para la falta de experiencia, pero el IFEVI eliminó a esta suerte de UTE alegando defectos de forma en su propuesta. Sola ya en la carrera, Marina de Exposiciones recibió de nuevo la adjudicación, casi al mismo tiempo que AGEN anunciaba la celebración de su Salón Náutico?.en Silleda.
La opción de Silleda fue, a todas luces, una maniobra de presión que acabaría por desinflarse, no sin que ello evitase el fracaso ?a pesar de la propaganda oficial, las cifras infladas en la prensa y las visitas de los políticos- de la edición 2008 de NAU. La ahora directora de NAU, Ana Montenegro, habló de gran futuro para su evento y muchas cosas más, pero lo cierto es que el conflicto continúa y las heridas no están, ni mucho menos, cerradas.
Marina de Exposiciones ha logrado levantar en armas a la práctica totalidad del sector, y la propia Montenegro está procesada en los juzgados de lo penal de Vigo por asuntos que tienen que ver con sus oscuras maniobras ?presiones judiciales a los miembros del IFEVI incluidas- para desplazar al fundador del Salón Náutico y otrora socio suyo. Grandes y amenazantes nubarrones éstos, sin duda, a los que podría sumarse un eventual salón en Coruña ?ajena a este ambiente enrarecido- o nuevas alternativas al IFEVI desde AGEN.
La película, sin duda, continuará?.
3 Comentarios:
Enhorabuena a Blogdelmar. Por fin alguien escribe con conocimiento de causa sobre esta historia.
Por
Anónimo, a las 10:05
Hay un refrán que dice que a todo porco le llega el sanmartiño. Espero que a esos que se mencionan en el artículo también les llegue. Los señoritos de siempre y la señora venida a menos. ¡Menuda panda!
Por
Anónimo, a las 19:12
Esta noticia esta escrita con una desinformacion notable. Manuel Gonzalez ha oido campanas pero no sabe donde. Empieza por defender al entusiasta director de las primeras ediciones cuando este Sr, junto con el anterior director del Ifevi, han sido condenados por el Juzgado de lo Penal nº2 de Vigo por apropiacion indebida y otros delitos societarios.
Menos demagogia y mas documentacion Sr Gonzalez, si quiere decir que habla de defender a la Nautica y a Vigo.
Por
Anónimo, a las 00:05
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